La capacidad de mantener buenas prácticas de hábitos activos en nuestro día a día junto con la práctica de actividad física y/o deportiva ya sabemos, gracias a la ciencia, que son dos de los principales medicamentos no invasivos de los que disponen nuestros niños y adolescentes para disfrutar de un buen estado de salud, en todas sus dimensiones. 

Pero la salud no es solo tener una buena forma física o ausencia de alguna enfermedad, sino que en la definición propuesta por la OMS observamos también las dimensiones mental y social. Necesitamos saber relacionarnos, cuidar nuestras emociones, interaccionar con otras personas… y lo mejor de todo es que el deporte también incluye la mejoría de todas ellas en su prospecto.  

LA CLAVE DEL ÉXITO ACÁDEMICO: EL DEPORTE 

El deporte proporciona a nuestro alumnado una serie de herramientas de gestión del tiempo, de organización de pautas de aprendizaje, de compartir progresos y retrocesos con otros, etc., que son indispensables para aprender a organizar su tiempo de estudio de forma resolutiva. 

A medida que aumenta el tiempo de práctica de actividad física, niños y adolescentes muestran una mejora de las calificaciones, lo que a su vez influye en que este alumnado tenga una menor ansiedad y además la evitación social ante extraños, facilitando su interacción con el resto de los compañeros. 

Hay estudios que demuestran que cualquier tipo de actividad física favorece una mejora del rendimiento cognitivo y el resultado académico en adolescentes, aunque es recomendable que sea una práctica a largo plazo y de forma continuada. 

ORGANIZACIÓN Y DEPORTE 

Tanto el estudio como la práctica deportiva requieren de habilidad y herramientas para la gestión del tiempo. Ambas actividades deben de considerarse como imprescindibles para el desarrollo integral de la persona, dándole a cada una el factor de tiempo para que resulte óptimo en cada caso particular. 

Para ello resulta esencial la consolidación de hábitos diarios. En las etapas inferiores será necesario acompañar y guiar, dándoles herramientas a los más pequeños y mostrándole con nuestro propio ejemplo para que puedan ir adquiriendo el aprendizaje correcto de cada actividad. 

Por último, y como también nos enseña la práctica deportiva, todo programa de entrenamiento necesita sus pausas de recuperación y supercompensación. Por ello, es necesario establecer unas pautas adecuadas donde niños y adolescentes puedan descansar. 

 HÁBITOS, FAMILIA Y DEPORTE 

Muchas veces no es suficiente con enseñar algo, sino que hay que demostrarlo. Y así nos lo indican los estudios, que nos demuestran como una familia activa donde ambos tutores realizan actividad física de forma regular favorece la práctica de sus hijos y su interés por la actividad física extraescolar. Crear un ambiente de movimiento y salud en casa es el primer paso, especialmente en las primer etapas, y también en su entorno educativo, incluyendo profesores, monitores, etc. 

Para la adquisición de buenos hábitos, sabemos que aquellos alumnos que participan en actividades extraescolares dedican menos tiempo en otras actividades más sedentarias o menos saludables como el tiempo que pasan frente a la televisión o un ordenador y adquieren y desarrollan antes habilidades de organización de su tiempo de ocio. 

Nuestro objetivo como Escolapios Granada es colaborar en este desarrollo integral de nuestro alumnado mediante una propuesta propia y amplia de actividades extraescolares y educando a tiempo completo. WWW.GRANADA.ESCOLAPIOSEMAUS.ORG WWW.ESCOLAPIOSCARTUJA.ORG